Irónicamente el lugar en el que entramos todos los días, o la mayoría de los días, para limpiarnos y sentirnos puros (ejem), es el mismo lugar en el que se albergan bacterias que pueden dañar nuestra salud.

De acuerdo con un estudio publicado por la revista mBio, la cabeza de las regaderas es el hogar de  microbacterias no tuberculosas que están ligadas directamente con infecciones pulmonares.

LOS FACTORES

El estudio afirma que estas bacterias varían mucho por la ubicación geográfica, así como a la composición química y la fuente del agua, ya que las regaderas que reciben agua de un sistema de abastecimiento municipal tienen más riesgos que aquellas que tienen agua de pozos.

Otro factor importante es el material con el que están hechas, ya que hay mayor concentración de micobacterias en las regaderas metálicas que en las que están hechas de plástico.

Así que recuerda que al igual que el resto de tu casa, también es importante darle una ‘pasadita’ de vez en cuando a tu regadera, y mientras lo haces quédate pendiente, ya que nosotros te mantendremos al tanto.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here